SANTA TERESA DE JESÚS 

 

No me mueve, mi Dios para quererte 
el cielo que me tienes prometido, 
ni me mueve el infierno tan temido 
para dejar por eso de ofenderte.  

Tu me mueves. Señor, muéveme al verte 
clavado en una cruz escarnecido; 
muéveme ver tu cuerpo tan herido; 
muéveme tus afrentas y tu muerte .  

Muéveme, al fin tu amor, y en tal manera, 
que aunque no hubiera cielo, yo te amara, 
y aunque no hubiera infinito, te temiera.  
 
No me tienes que dar porque te quiera; 
pues aunque lo que espero no esperara, 
lo mismo que te quiero te quisiera.

 

 
 
    

Ya toda me entregué a ti,  
y de tal suerte he trocado,  
que mi Amado es para mí  
y yo soy para mi Amado.  
 

Cuando el dulce Cazador  
me tiró y dejó herida,  
en los brazos del amor  
mi alma quedó rendida;  
y, cobrando nueva vida,  
de tal manera he trocado,  
que mi Amado es para mí  
y yo soy para mi Amado.  
 

Hirióme con una flecha  
enherbolada de amor,  
y mi alma quedó hecha  
una con su Criador;  
Ya yo no quiero otro amor,  
pues a mi Dios me he entregado,  
y mi Amado es para mí  
y yo soy para mi Amado. 

   
 


 

SAN JUAN DE LA CRUZ 
Coplas del alma que pena por ver a Dios 
 

Vivo sin vivir en mí  
y de tal manera espero  
que muero porque no muero.  

 

I  
En mí yo no vivo ya  
y sin Dios vivir no puedo  
pues sin él y sin mí quedo  
éste vivir qué será?  
Mil muertes se me hará  
pues mi misma vida espero  
muriendo porque no muero.  

 

II  
Esta vida que yo vivo  
es privación de vivir  
y así es continuo morir  
hasta que viva contigo.  
Oye mi Dios lo que digo  
que esta vida no la quiero  
que muero porque no muero.  

 

III  
Estando ausente de ti  
qué vida puedo tener  
sino muerte padecer  
la mayor que nunca vi?  
Lástima tengo de mí  
pues de suerte persevero  
que muero porque no muero.  

 

IV  
El pez que del agua sale  
aun de alivio no carece  
que en la muerte que padece  
al fin la muerte le vale.  
Qué muerte habrá que se iguale  
a mi vivir lastimero  
pues si más vivo más muero?  

 

V  
Cuando me pienso aliviar  
de verte en el Sacramento  
házeme más sentimiento  
el no te poder gozar  
todo es para más penar  
por no verte como quiero  
y muero porque no muero.  

 

VI  

Y si me gozo Señor  
con esperanza de verte  
en ver que puedo perderte  
se me dobla mi dolor  
viviendo en tanto pavor  
y esperando como espero  
muérome porque no muero.  

 

VII  
Sácame de aquesta muerte  
mi Dios y dame la vida  
no me tengas impedida  
en este lazo tan fuerte  
mira que peno por verte,  
y mi mal es tan entero  
que muero porque no muero.  
  
VIII  

Lloraré mi muerte ya  
y lamentaré mi vida  
en tanto que detenida  
por mis pecados está.  
Oh mi Dios!, cuándo será  
cuando yo diga de vero  
vivo ya porque no muero? 

SANTA TERESA DE JESÚS  

Nacidos del fuego del amor de Dios que en sí tenía 
  

Vivo sin vivir en mí, 
y tal alta vida espero, 
que muero porque no muero. 
  

Vivo ya fuera de mí 
después que muero de amor, 
porque vivo en el Señor 
que me quiso para sí. 
Cuando el corazón le di, 
Puso en él este letrero: 
que muero porque no muero. 
Esta divina prisión 
del amor con que yo vivo, 
ha hecho a Dios mi cautivo, 
y libre mi corazón; 
y causa en mí tal pasión 
ver a Dios mi prisionero, 
que muero porque no muero. 
  

¡Ay! ¡Qué larga es esta vida! 
¡Qué duros estos destierros, 
esta cárcel, estos hierros 
en que el alma está metida!. 
Solo esperar la salida 
me causa dolor tan fiero, 
que muero porque no muero. 
  

¡Ay! ¡Qué vida tan amarga 
de no se goza el Señor! 
Porque si es dulce el amor, 
no lo es la esperanza larga; 
quítame Dios esta carga, 
más pesada que el acero, 
que muero porque no muero. 
  

Solo con la confianza 
Vivo de que he de morir, 
¡porque muriendo el vivir 
me asegura mi esperanza; 
muerte do el vivir se alcanza, 
no te tardes, que te espero, 
que muero porque no muero. 
  

Mira que el amor es fuerte: 
vida, no me seas molesta; 
mira que solo te resta, 
para ganarte, perderte; 
venga ya la dulce muerte, 
venga el morir muy ligero, 
que muero porque no muero. 
  

Aquella vida de arriba 
es la vida verdadera, 
hasta que esta vida muera, 
no se goza estando viva: 
muerte, no me seas esquiva; 
viva muriendo primero, 
que muero porque no muero. 
  

Vida, ¿qué puedo yo darle 
a mi Dios, que vive en mi 
si no es perderte a ti, 
para mejor a Él gozarle?. 
Quiero muriendo alcanzarle, 
pues a Él solo es el que quiero, 
que muero porque no muero. 
  

Lástima tengo de mí, 
por ser mi mal tan entero, 
que muero porque no muero. 

 

SAN JUAN DE LA CRUZ
 

 

Entréme donde no supe  
y quedéme no sabiendo,  
toda ciencia trascendiendo.  

 

I  
Yo no supe dónde entraba,  
pero cuando allí me vi  
sin saber dónde me estaba  
grandes cosas entendí  
no diré lo que sentí  
que me quedé no sabiendo  
toda ciencia trascendiendo.  

 

II  
De paz y de piedad  
era la ciencia perfecta,  
en profunda soledad  
entendida vía recta  
era cosa tan secreta  
que me quedé balbuciendo  
toda ciencia trascendiendo.  

 

III  
Estaba tan embebido  
tan absorto y ajenado  
que se quedó mi sentido  
de todo sentir privado  
y el espíritu dotado  
de un entender no entendiendo  
toda ciencia trascendiendo.  

 

IV  
El que allí llega de vero  
de sí mismo desfallesce  
quanto sabía primero  
mucho baxo le paresce  
y su sciencia tanto cresce  
que se queda no sabiendo,  
toda sciencia tracendiendo.  

 

V  
Cuanto más alto se suve  
tanto menos se entendía  
que es la tenebrosa nuve  
que a la noche esclarecía  
por eso quien la sabía  
queda siempre no sabiendo,  
toda sciencia tracendiendo.  

 

VI  
Este saber no sabiendo  
es de tan alto poder  
que los sabios arguyendo  
jamás le pueden vencer  
que no llega su saber  
a no entender entendiendo  
toda sciencia tracendiendo.  

 

VII  
Y es de tan alta excelencia  
aqueste summo saber,  
que no ay facultad ni sciencia  
que la puedan emprender  
quien se supiere vencer  
con un no saber sabiendo,  
yrá siempre tracendiendo.  

 

VIII  
Y si lo queréis oýr  
consiste esta summa sciencia  
en un subido sentir  
de la dibinal esencia  
es obra de su clemencia  
hazer quedar no entendiendo  
toda sciencia tracendiendo.