EMMA-MARGARITA R.A. VALDÉS
 

 

 

HIJO, MIEL Y CERA


Hijo, es mi carne cuna de tu suerte,
en mi entraña se engendran tus albores, 
no importan sacrificios y dolores
para un alma de Dios y un cuerpo fuerte.

Sufro ansiedad, angustia, por quererte,
abeja libadora de mis flores,
pues me darás la miel de tus amores
o la cera del cirio de mi muerte.

Aclaraste de golpe mi destino,
me embriago con tu aroma de azahares
y eres la luz del sol de mi camino.

Serás mi ofrenda libre, pan y vino,
miel y cera de eternos colmenares,
el indulto de amor, el don divino.  

ALIANZA DEL SILENCIO

Soy campo unificado por el Uno,
emanado de mística conciencia,
del labio creativo de la tierra
y soy, en mí, el mundo.

Quiero limpiar la herrumbre que me arruina,
el óxido mortal de mi andadura,
esa costra exterior, cendal de bruma,
enmarañado velo de la vida.

No miraré el reflejo
del azogue de negra oscuridad,
contemplaré la luz original,
me elevaré en las alas de su aliento.

Me atormenta el deseo abrasador
de alcanzar la verdad, de abrir los sellos,
medito sin sosiego
buscando la total reintegración.

Mi mente es caprichosa,
evasiva, febril y turbulenta,
tenaz en sus esquemas
y en vanas apetencias se desboca.

Si acallo el torbellino de mi mente
y trasciendo el umbral de los sentidos,
lograré el equilibrio
de eterna inteligencia subyacente.

Ceso en la lucha interna
del campo de batalla de mis sueños,
mi espíritu es guerrero
que compite conmigo en la contienda.

Se desvanecen sombras de la duda
si ahogo el grito carne del cautivo
con la elocuencia viva del sonido
escondido en mi estática envoltura.

Escucho al mensajero del espacio
que anida en mi interior
y genero moléculas de Sol
en el barro que pisa el pie descalzo.

Ansío organizar el orden cósmico
desde un humilde estado de vacío,
dinamismo infinito
estructura inicial del fin sonoro.

Mi silencio se hará nueva palabra
creadora del canto universal
compuesto con las letras de la paz
que vibran alborada.

 


CUANDO TODO SE ROMPE

Cuando todo se rompe,
cuando grita el silencio,
cuando ahogan las lágrimas
por el dolor intenso,
sin decir nada a nadie,
sin lanzar un lamento; 
cuando las noches pasan
sin conciliar el sueño
y con el nuevo día
se sabe un dolor nuevo; 
cuando todo es mentira,
cuando el mundo es tormento,
cuando se ruega al aire
que se abra un nuevo cielo
derramando su luz
sobre el profundo infierno,
y sigue todo oscuro,
y sigue todo negro,
y ya no hay esperanza,
y ya no hay sosiego,
es cuando en el espíritu
renace el firmamento.

 

 

VIDA SIN AMOR

Espacio sin aire,
caminar sin pasos,
vida sin la vida,
sin prisa, sin ánimo,
sin hambre, sin sed,
cansancio... , cansancio...

No existe ilusión,
el cielo es extraño,
el ambiente es frío,
el cuerpo es pesado,
palpita el cerebro,
se hielan las manos,
no hay sueño en la noche,
se habita el letargo,
un letargo inmenso,
un letargo trágico.

No hay agua en la fuente,
no cantan los pájaros,
la flor no florece,
el alma es un páramo;
los días, las noches,
los meses, los años,
los lustros, los siglos,
son muerte esperando,
una muerte lenta
de un espeso barro.

Espacio sin aire,
caminar sin pasos,
vida sin la vida
en un mundo lánguido...
¡Qué oscuro desierto
de amor!. ¡Qué cansancio!.

 

 



SE DESGARRÓ EL VELO

Se desgarró el velo
entre luz y sombra,
entre noche y día,
línea divisoria,
telón rojo,
telón de escena escabrosa.

Estalló la luna
sobre el alma sola,
velan los luceros,
expiran farolas,
noche negra,
noche sin la nueva aurora.

Se enterró la idea
sin llegar su hora,
dolió el pensamiento
con la mente loca,
muerte fría,
muerte de amor en la sombra.

Huyó la esperanza
tras el velo rosa,
y quedó la vida
sin luz, muda y sorda,
pena y llanto,
pena, dolor, pena honda.