JUAN RAMÓN JIMÉNEZ

 

 

 

Nacido en Moguer (Huelva), es el fundador de las revistas "Índice", "Sí" y "Ley". Juan Ramón se traslada en 1936 a Puerto Rico. Luego reside en Estados Unidos. Por último regresa definitivamente a San Juan de Puerto Rico, donde muere en 1958. Dos años antes, en1956, recibió el Premio Nóbel de literatura.

 

Parte de la creación literaria de Juan Ramón Jiménez cae de lleno dentro del modernismo, como los poemas contenidos en los libros Aires tristes; Jardines lejanos; Baladas de primavera; Pastorales.

A partir de la publicación del Diario de un poeta recién casado, evoluciona hacia lo sobrio y desprovisto de adornos. La estilización continúa en: Belleza; La estación total; Animal de fondo.

El 25 de Octubre de 1956,  la Academia sueca otorga a Juan Ramón Jiménez el Premio Nóbel de Literatura.

 

Su prosa cuenta con una obra extraordinaria: Platero y yo (Elegía andaluza).

 

La influencia de Juan Ramón Jiménez, de su "poesía pura", fue determinante en las nuevas promociones y, sobre todo, como la de sus compañeros de época, en la llamada "generación del 27"  

 

 

 

 

 

POESÍA

 

Vino, primero, pura,

vestida de inocencia.

Y la amé como un niño.

 

Luego se fue vistiendo

de no sé qué ropajes.

Y la fui odiando, sin saberlo.

Llegó a ser una reina,

fastuosa de tesoros...

¡Qué iracunda de ye y sin sentido!

 

...Mas se fue desnudando.

Y yo le sonreía.

 

Se quedó con la túnica

de su inocencia antigua.

Creí de nuevo en ella.

 

Y se quitó la túnica,

y apareció desnuda toda...

¡Oh pasión de mi vida, poesía

desnuda, mía para siempre!

 

 

EL VIAJE DEFINITIVO

 

…Y yo me iré. Y se quedarán los pájaros

cantando;

y se quedará mi huerto, con su verde árbol,

y con su pozo blanco.

 

Todas las tardes, el cielo será azul y plácido;

y tocarán, como esta tarde están tocando,

las campanas del campanario.

 

Se morirán aquellos que me amaron;

y el pueblo se hará nuevo cada año;
y en el rincón aquel de mi huerto florido y encalado,

mi espíritu errará, nostálgico…

 

Y yo me iré; y estaré solo, sin hogar, sin árbol

verde, sin pozo blanco,

sin cielo azul y plácido…

Y se quedarán los pájaros cantando.

 

(Corazón en el viento)