VERSOS DE OTOÑO

 

 

 

ENTRE RISAS (Versos para él)

 

Todavía bajo tu mirada

permanece mi tormenta sin opresión.

Queda un ansia de mordisquear:

tus dedos,

tu boca,

tus pestañas

indómitas como olas.

 

Me afirmo complaciente

entre tus brazos,

sin un ápice de cordura.

Peino el aire que resta

entre el árbol y la gota de rocío, y,

suavemente se hace risa tu cara

mirando hacia mi otoño.

 

SONATA DE OTOÑO (Versos para él)

 

Poco a poco. ¿Lo ves?

Llega el Otoño;

una Sonata suave

de hojas caídas. Poco a poco.

Se carga de versos de ausencia,

de caminos perdidos,

de olvidadas sonrisas.

 

Poco a poco. ¿Lo ves?

Como se despierta el alba,

añadiendo una nueva alfombra

para los sueños,

unas notas de arpa

lentas y bellas. Comienza,

como un regalo

en tonos rojizos,

añadiendo nuevos deseos

para el amor. Poco a poco.  

 

CARONTE   

 

Caronte, fuiste mi amante 

en tus brazos me dormí, 

por quedar mi alma en tu barca 

en la vida me perdí.   

 

No conseguiste llevarme 

a ese infierno en tu deseo, 

el día que se despierte 

mi alma vendrá de nuevo.   

 

Tan falso como tus brazos 

era ese camino triste, 

en que a mi cuerpo pedías 

el amor que destruiste.   

 

Negro es tu mundo, Caronte, 

callado como un calvario, 

¿quién eras tú para llamarme,

cruel barquero solitario?.

 

 No volveré la cabeza 

me quedaré en esta orilla, 

mientras mi alma despierta 

y veré como ella brilla.

 

 

LLEGA EL INVIERNO

Duodécima edición "Nueva poesía Hispanoamericana"

(Viento, campos y caminos… distancia)

Alberto Cortez

 

Se morirán las rosas a partir de mañana,

mi callejero se está volviendo ocre,

en el silencio de aquel portal dormido,

las notas adelantan un blanco de otro ser.

 

Su presencia me aflige -metáfora en la siesta-

cerrando así los ojos al límite del tiempo.

Otro día será lo que hoy no llegó

y lo que nunca fui, vestirá la distancia.

 

Cada golpe en los años trae un limón maduro,

un sentimiento arcaico,

un desdén al amor.

 

Son voces en celeste que acercan el invierno,

helando la ternura con paciente arrebato.

Un cínico vacío contempla así las aguas

y en la nueva insolencia, los sones que no son.

 

 

PROFUNDAS REALIDADES  

Forjo una mirada para salir del camino

sin desgastarme,

sin que el trayecto de la vida

me descubra.

Para esta realidad sólo son  necesarios

unos granos de arena

escurriéndose por mis dedos,

una meta que anuncie su cercanía.

 

Caminaré entre las grietas

y las inquietudes del viento,

sin abatir los testimonios

que salgan a amenazarme.

 

Pensando en todo ello,

algún día hablaré de ti:

con los árboles,

con el aire,

con las olas.

Les contaré que las espuelas de la vida

dejaron una huella profunda,

una marea demasiado alta

para poder cruzar por ella,

y ensartaré mis garras en salitre.

 

El tiempo pasa sin esperar,

apenas es un momento recién alumbrado

que tapa los sueños que le cobijan

y se vuelve agua fresca en su secreto.

 

De forma irracional

la caricia se mantiene abstracta,

la nada se llena de vacíos,

la ausencia

de silencios que gritan

de forma insaciable,

mientras coagula el porvenir

una vértebra tras otra,

un día tras otro, y...

una sonrisa asoma por el pasillo estrecho.

 

 

LABERINTO DE LA ESPERANZA (Ojos de agua)

 

(Tercos en los pecados, laxos en los propósitos,

con creces nos hacemos pagar lo confesado

y tornamos alegres al lodoso camino

creyendo, en viles lágrimas, enjugar nuestras faltas)

Charles Baudelaire  

En una tierra como esta, sobran disgustos irresistibles.

Imaginad un mundo feliz, sin ocasos amargos,

donde el desarraigo no anide en el pecho,

una escalera con filtros, que puedan clarear el día.

 

Seguimos la infame rutina de los bailes malditos,

sin distinguir el chapoteo que nos llena de lodo,

y así, donde el alma se esconde,

levantamos el hacha de la ignorancia.

 

No hay nada absoluto,

ni algo que mantenga eternamente su posición,

sólo el sudor de la frente en busca de esperanza.

 

Mañana puede ser un vapor carente de apego,

un esperar la muerte,

tras haber omitido partir del principio.