SONETOS

 

ROJO ATARDECER ( ¿A qué mesa invitaremos a los sueños?)

 

¿Si existe cada cosa y cada gente,

mi rojo atardecer, adónde fuiste?;

por ti cambié el color, y no volviste,

vagando vas, tan lejos de mi frente.

 

Con la mirada triste sobre el cielo,

mi rojo atardecer busco serena;

escarbo entre los cielos y la arena,

perdiendo la mirada sobre el suelo.

 

Volverás mañana en dudoso engaño,

sin saber que mis ojos han llorado,

sin saber que tu marcha me hizo daño.

 

Bien sé que volverás, está nublado,

y vuelve a despertar el desengaño,

vencido en su esperar desesperado.

 

 

TÚ, MI AMIGO

Amigo, ahora que eres soberano:

del brillo que ilumina mi cabello,

del perfume que brota de mi cuello,

de la ternura que nace de mi mano;

 

que me demuestras amigo temprano:

como ver de la vida azul destello,

como atrapar el sentir de lo bello,

para olvidar el dolor, aún cercano.

 

Doy las gracias por tu risa con duende,

por el placer que produce olvidar, 

mientras tu beso de mi boca prende.

 

Doy las gracias por saber que el amar,

fuente es de dicha que ahora se extiende,

arropando mundos al caminar.

VIENE EL AÑO  

 

Viene el año, que empieza vagabundo,

a la espera de verdad sin fantasía,

sólo así perderá la melancolía,

dejada en el pasado por el mundo.

 

Viene el año a la espera de un segundo:

sin atentados, sin muertes, ni agonía,

sólo mirar al cielo, y que alegría

aparezca entre el sueño moribundo.

 

Viene el año, tras otro que se aleja,

el que dejó montones de basura,

corazones sumidos en la queja,

tragedias, sinsabores, amargura.

Viene otro año ojalá que con ventura,

para todos cual nueva moraleja.

   

 EL TIMÓN DEL AMOR  (La niña y el mar)
 

¿Dónde vas ahora con barco sin rumbo?,
amor vagabundo que has anclado aquí,
veleta ondeante, a un aire profundo,
que el vate angustiado quiere describir.

 

Ese bate del juego, golpea tu vida,
sin llegar a puerto te hace su bufón,
¿por qué pignoras en causar heridas,
encallando ya siempre, en el corazón?

 

Izas bandera en puertos en calma,
al llegar al alma, rompes el timón,
y lo hundes todo con sabia desalma.

 

las vidas perecen, bajo tu timón,
por ser peregrino en mares sin agua,
otra vez renaces en el corazón.
 
 

LOS FANTASMAS 
 

Regresan fantasmas sumidos en quebranto
y bailan este tango de amarga realidad,
es un baile de lobos sin risas y lloros,
en la noche silenciosa se siente su aullar.

Regresan a escuchar con los ojos cerrados,
ni un farolillo rojo ya los podría guiar,
son seres etéreos se sienten maltratados,
entre sábanas blancas se quieren ocultar.

Nos une un lazo eterno de música ambiental,
bailamos atados por viejas melodías,
que solas en la mente no dejan de bailar.

Por el horizonte, ya se pierden cansados,
bailando tanto tiempo de unos brazos a otros,
que en su sábana blanca quisieran descansar.
 
  

DUERME

Duerme tranquilo, no ha lugar miedo,
en mi corazón de ti hoy amante
no atraviesa ni un solo instante
un amor, al que sabes ya no espero.

Tu recuerdo aún amo compañero,
esa risa tan fría con mueca elegante
frases huecas como clavos punzantes,
en tu recuerdo, dormida me quedo.

Eres la vida de un deseo querido,
eres como fuego en el pensamiento,
la voz de ese día que aún no se ha ido.

Eres como soplo de amor en el viento
trayendo palabras cerca de mi oído,
quisiera hallarte, igual que te siento.

 

 

¿A DÓNDE IRÁS?

No nacen canciones en mi corazón
mientras mi alma sobre tu fuego arde,
quizá si me amaras sería tarde
tú no conoces esa comprensión.

Era inmenso el cariño que te  di
sin saber que eras una noche triste,
haces burla de todo lo que existe
dejando a las sombras caer sobre mi.

¿Dónde irás cuando el adiós diga
la dulzura amable de mis senos,
naciendo en mi sentimientos buenos;

cuando se apague la y luz maldiga
aquellas horas que pasé contigo,
sin decir  todo esto que te digo?.