QUEJAS

La poesía es la manifestación de la belleza o del sentimiento estético por medio de la palabra, ya sea en

prosa o en verso. Cada persona interpreta estos sentimientos de acuerdo con sus ideas .

 

HOY ME DUELE LA PALABRA (Ojos de agua)

 

(Once de Marzo 2004)

 

Hoy me duele la palabra

porque la tengo teñida de sangre.

 

Me ha rozado la muerte apenas sin sentirlo,

me ha dejado vacía, sin entrañas.

 

Hijo, hijos, hermanos todos, amigos,

¿estáis ahí?

no os veo, no siento nada,

sólo dolor.

¡Maldito dolor manipulado!

 

Me pregunto:

¿quién tiene derecho a decidir cuándo tiene que dolerme?

NADIE

 

Dejo la ventana abierta pensando que el dolor escapará

de la tragedia del amanecer, y vuelve...

cargada de rostros sin nombre.

 

Recojo en mi regazo tanta soledad

la bebo convertida en lágrimas,

y me desligo de este mundo maldito

para morir un poco cada día.

 

 

QUÉ LASTIMA (11-M) (Ojos de agua)

Qué lástima que el sentimiento no sea paloma
y que mi peine no alise sinsabores;
vuelan mis versos entre crespones rotos,
callados, teñidos de sensaciones grotescas.

Me asomo a la vida con una nana en los labios
viendo consternada que puedo sonreír,
mientras un silbo de dolor hace una mueca.

Es tan negro el apogeo que me empuja
que la luz y la sombra se vuelven cardo,
acercan la herida que me lastima
para hacer tragedia del amor y la esperanza.

¡Qué lástima! eran sólo niños,
allá en cualquier tierra, sólo agua.
A mis pies, la vida sigue su juicio inapelable.

¡Qué lástima!, no puedo maldecir 
viviendo entre quien maldigo.

 

 

QUISIERA  

Quisiera sacar sólo mi voz 
de este cruel destierro que me acosa;
andar entre brazos sin hombro
para no recargar las lesiones;
hacer un surco de furia y lágrimas
volviéndome niña en cada instante,
y cubrirme por la noche de arena dulce.

Quisiera, entre bandurrias, dejar mis canas
con la cabeza reposando en una nube,
enseñar honradez sempiterna
ungiendo mil coronas de laureles.
Mas, no puedo,
dejo mi corazón en vuestras manos.

OTRA VEZ

Otra vez:
matar,
morir.
Morir,
matar.
Que más da.
Tus hijos.
Mis hijos.
Nosotros.
Ellos.
Que más da.

Se seguirá
llenando el mundo:
de monumentos a los caídos,
de cruces a personas desconocidas
que han luchado por la paz,
sin haber sabido nunca
el significado de esa palabra.

Otra vez:
Irán apareciendo
miles de jóvenes mutilados.
Niños famélicos
que nos mirarán
con unos grandes ojos
que no comprenden nada.
Millones de analfabetos
de todo el mundo,
que cambian;
un trozo de pan
por un arma.

Otra vez.
¿Por qué será así?
Cuando la vida es tan hermosa.

 

PALABRA

Podemos luchar.
Todos.
Sabemos que decir.
Manos unidas
sin el sudor frío,
que nos produce
el miedo.
Sin que siempre
nos pase
rondando el terror
al llegar a la esquina.
Sin la ira
que turba la mirada,
al ver unos ojos
cerrados para siempre.

Podemos luchar.
Con la palabra.
Para que nuestros hijos,
dentro de unos años,
no pregunten lo mismo
que un día
preguntaron nuestros padres.

Podemos luchar.
Aunque nunca teñir
nuestras manos de sangre.

La palabra.
La sabia palabra,
que desde la creación
fue uniendo culturas,
no tiene por que
ser ahora
frío en las entrañas.

¡Palabra!
En boca de los abuelos.
En boca de los padres.
En boca de los hijos,
camina por las tierras
borrando el terror.

PERSONA QUE SUFRES


Mientras la vida
no me niegue su último aliento,
escribiré.
Soy yo la que construye mis versos;
lastimeros y sangrantes,
indecisos o amorosos,
ardientes o mármol frío.

Como cualquier otro poeta,
participo con mis quejas
ante la injusticia,
con mi odio hacia en engaño.

Cuando termine el mundo
de mis sueños,
blasfemaré por mi existencia
maltratada.
Enterraré mis meditaciones
en solitario
y abriré las ventanas
a la solidaridad.
Trataré de caminar a tu lado
persona que sufres
como yo he sufrido;
despertando, y
al apagar la llama
de tu silencio, encenderé
los umbrales
de nuestras esperanzas.

No hay que añorar
la furia del silencio,
algo prosaico
que nos lleva hacia el infierno.
Vamos a hablar:
de haber nacido,
de haber querido,
de haber sufrido.

 

SIN SABER QUE DECIR


¿Cómo se arranca
la libertad para los pueblos,
el temblor de la marea
que sube por las venas
cuando no sabes que decir?

Se están llenando las tumbas
de héroes obligados.
Nos estamos inundando todos
de lluvia de lágrimas,
pero no acaba la sequía.

El amor no nos llega.
Las vírgenes se pudren.
El alcohol nos ahoga.
La droga nos consume.
¿Cómo vivir?

Estoy escribiendo
sin saber que decir;
es tan inalcanzable
el zumo del perdón,
tan burlón el eco del dolor.

El tiempo va construyendo
cada vez noches más largas,
angustias más inacabadas.
¿Cómo hablaré, sin que me domine
el horror de los ojos cerrados?.

No sé que decir
ante la impávida dureza de la vida.
Me revienta el pecho y lloro,
pero miro al mundo
y sigo sin saber que decir.

ASESINATO

Enmudece mi boca de repente
al encontrar en el mundo
tanta incomprensión.
Sangre y lágrimas
por el dolor
que no deja al hombre hallar
motivos para vivir
sin luchas en la mente.

Bombas.
Tiros.
Amenazas.
Atraviesan:
Unas manos que se tienden,
unas bocas con sonrisa,
unos ojos aún con luz.

La mirada de la muerte,
es diferente,
yo la he visto muchas veces.
No conoce clases sociales,
no tiene la pupila azul, pero
en ocasiones
te deja enfrentarte a ella.

El asesinato NO.
Te alcanza en secreto.
La mayor parte de las veces
sin ver con quién compites.
Te deja la mirada despavorida,
ni siquiera un grito
le puedes lanzar.

¿Cómo llamarlo,
odio a la humanidad?
Injusticia falsamente perseguida
que traiciona;
motivo,
afán, y
vida.

 

 

VOLAR POR LOS AIRES

(11-S)

Podía haber sido mi amigo.
Ese amigo
sin rostro,
sin forma,
ese que querríamos
tener todos, pero
voló por los aires.

Era un ser humano,
probablemente
quería ver a sus hijos,
como yo al mío.
Esperar.
Tener tiempo
para ir algún domingo
al campo.
Quería ver la mar, pero
voló por los aires.

Tenía un espacio
en el mundo,
aquí,
donde pugna
por brotar el amor,
mas, quedó adherido
al humo silencioso
de un postrer adiós, y
voló por los aires.

Ya no cabe
más dolor en las palabras,
más sin razón en los actos,
más desesperanza en la esperanza,
porqué gritan
con las caras tapadas,
preservándose
de las lluvias de llanto.
Están solos,
a solas con la compañía
de nuestro miedo
a volar por los aires.

Basílica de Covadonga

11-9-2001

 

ESTA CLARO

Está claro:
la humanidad
es la gran ignorada.
Si no,
que sentido tendría
saber:
que todos los días hay
un nuevo crimen.
Un nuevo niño
tirado a la basura.
Un nuevo adolescente
borracho.
Un nuevo cabrón
que no tiene
nada mejor que hacer
que matar a su mujer.

Cada peldaño de nuestros días
está más vacío.
Sólo alimenta
el polen de la violencia,
mientras vamos llenando
sarcófagos con desgana.

Está claro,
que la transición
entre la vida y la muerte
es dudosa,
pero…
¿A quién preguntar?
Los profetas
ya no existen.

Delante del amor,
muere la esperanza.
Delante de los hijos,
mueren los padres.
Delante del guarda,
dejamos el bosque en cenizas.

Está claro:
Existe la mentira.
Está claro.

 

 

 

 

 

 

Juicio Final - Miguel Ángel

Capilla Sixtina (Enero 2002)