CASTILLA

 

 

Lema de un hidalgo Castellano...
Con la espada y el compás
y más, y más, y más, y más
(siglo XV)

 

ROMANCE AL COMUNERO  

 

Nunca llega tarde el amor  
porque el amor lo sentimos,  
cuando la luna se asoma  
temprano por los caminos,  
brota  un grito sobre el pecho  
y dentro de las entrañas,  
igual que sonaba el llanto  
luchando las cimitarras.  

Moreno que envidia el viento,  
comunero aquí en mi alma,  
con qué palabras te digo  
que tú me robas la calma.  
Prisioneras en comuna  
mis lágrimas permanecen,  
pareciendo florecillas  
cuando el viento las remece.  

Bebo en tus campos desnudos  
que a veces abrasa el fuego,  
mientras con tus manos peinas  
el rojo de mis cabellos.  
Surgen presagios de noche  
que tornan el viento en poemas,  
cuando mi sueño y el tuyo  
cantan al aire sus penas.  

Amante de verde lima  
que mi pasión engalanas,  
despertando mil gorriones  
en el fondo de mis palmas.  
Inútil resulta siempre  
callar del alma esos trinos;  
nunca llega tarde el amor

porque el amor lo sentimos.     

 

VIÑEDOS DE CASTILLA    

Si el aire se convirtiera en uvas,  
y una a una te acariciaran la boca,  
me quedaría contemplando  
los viñedos de Castilla,  
los que en vino  
vuelven mi beso,  
para cantar a tu llanto.  

 

Aquí, donde pierdo la vida  
mientras te cantan mis labios,  
pinto la paz y me callo  
respirando ese aire cálido.  
Hablamos de orilla a orilla  
cuando mi boca te alaba,  
volviendo en vino mi beso  
para cantar a tu alma.  

Ya no soy mar,  
ni paloma.  
Soy la realidad que amas.  
Otoño en tu primavera,  
un aire que vuelve vino  
los viñedos de tu vida.  

 

CAMPOS DE CASTILLA 

Campo llano, verde y oro 
que el sol mima, cubre y quema; 
ancha tierra donde "el moro" 
vino a poner fortalezas.  

Santos, Reyes, Escritores,
se asomaron a tu sol, 
en tus castillos dormidos 
el día no se ocultó.  

Al pasar ahora mis ojos, 
mi mirada enfebrecida 
sobre tu arena amarilla, 
veo espíritus guerreros 
en los Campos de Castilla.   

Piedra noble, muro y tapia 
de convento de novicias, 
donde el amor del Tenorio
quiso vivir sus delicias.  

Las cadenas del pasado 
atan reinados, destierros,
conquistas, amores locos,
princesas, moros, cristianos,


Por tu ancha geografía 
yo me acerco, veo, sueño, 
mis ojos se han encontrado

con ese amor castellano. 

 

CASTILLA  


  Castilla despierta  
  y despierta el alba.  
       Castilla no duerme.  
            Castilla trabaja.  
                 Sus hombres.  
                    Su campo,  
                      que nobleza obliga.  
                          Diáfanas estrellas  
                               que su luna miman.  

Piedras que hoy entonan  
    milenarios cantos,  
       dibujan tesoros  
           por su geografía.  
              Iglesias con fe.  
                  Herejes perdidos.  
                      Nada ya te afecta,  
                           te has endurecido.  

¡Ay Castilla!  
    Monte y llano,  
        guerrera sobre mil tierras,  
            apasionada y ardiente  
                sigues mostrando tu fuerza.  

No hay hombre,  
      fuerza,  
         ni ley,  
            que no se incline  
                 ante ella.