Vivir es vivir.

Nacer a cada instante

en que amanece un nuevo día.

Somos nosotros.

Nuestros errores,

los que convierten la vida

en una pesadilla.

 

 

 

Se puede Adquirir, bien a través de e-mail a mi dirección o pidiéndolo a la Editorial Verbo Azul
Avda. de los Castillos s/n - 28925 Alcorcón (Madrid)

 

 

AGOTADO

 

 

PROLOGO 

 

Por segunda vez tengo la satisfacción de prologar, para esta colección de CUADERNILLOS DE ALCORCÓN, a Victoria Pereira "Lía", poeta donde las haya, y que en su largo camino literario, hizo una breve parada para colaborar con VERBO AZUL y dejarnos una de sus obras "ELLA", (número 14).

 

Conseguimos que repitiera su poesía con nosotros, (en el "exterior" seguía cosechando premios y éxitos en sus recitales), y en el verano del 2000 publicamos "SI UNA LAGRIMA HABLASE", (número 27).

 

Prolífica inagotable nos mostró otra serie de poemas que esta vez escribió y dedicó a poetas tan representativos de nuestra literatura como puede ser Neruda, Machado, Borges o Miguel Hernández, o Alberti... y otros, a todos ellos "A ELLOS HUMILDEMENTE" es el título que da a su número 42 en nuestra colección.

 

El de hoy lo dedica a Teresa de Jesús y creo que es obvio mencionar que mezcla perfectamente la parte mística con su estilo de poesía actual.

 

Esperamos, por supuesto, que siga aportando su arte a nuestros Cuadernillos, mientras le deseamos que siga cosechando triunfos en sus recitales y publicaciones.

 

Rafael Gálvez

 

 

 

PENSAMIENTOS

Nada te turbe.

Nada te espante.

(Sta. Teresa de Jesús)

 

 

Ojos de brillante sombra

me habéis enseñado a amar,

ahora no sé retornar

del fondo de ese camino.

 

Todo me turba.

Todo me espanta,

en mi garganta

no queda voz.

 

Ella tenía fe en Dios.

También tenía paciencia,

yo, no conozco la ciencia

de estar tan lejos de ti.

 

Vivía fuera de sí

y moría sin morir.

Igual yo quiero sentir,

¡Que Dios se apiade de mí!

 

Pensamientos que son ciertos.

Pienso que vivo y que muero.

Sólo tú, mi compañero,

conoces mi turbación.

 

Cómo abrir el pensamiento

sin el edén que he vivido,

si morir no es castigo;

es... el vivir sin tu amor.

 

Todo me turba.

Todo me espanta,

en mi garganta

no queda voz.

 

 

Volver a página de Lía