PRESENTACIÓN DEL LIBRO "A QUÉ MESA INVITAREMOS A LOS SUEÑOS"

REALIZADA EN SGAE (Madrid 25-10-07)

en unión a la EXPO-RECITAL de la Asociación Artístico Literaria

"Versos Pintados del Café Gijón"

PARA LOS VIVOS

 

 

Hoy querría meditar en solitario, elegir un nuevo hilo y avanzar.

Caer del árbol  (quizás del columpio) que la infancia tornó barro.

Y no es por nada; solamente porque noto, al llegar el alba,

sonidos entusiasmados en el hueco de mis pálpitos.

Sigo viva y, no por eso, mañana llevará más agua el río.

 

Para los vivos, existen dolores borrados a deshora.

Uno se acostumbra a recordar hasta que, al final,

la rigidez de la nuca te acuna como la canción de Orfeo.

Sonidos líricos que entre sus sombras se mutilan.

Pasado que atraviesa la sonrisa: solo, cansado, único.

 

Sube la luz de los pies a la boca. Traza un “te quiero” irreverente,

ancho topacio del arco iris que busca entre la tierra tu sabor

tantas veces consumido en el subsuelo, amarronado meteoro

que ha de explotar en transparencias y follajes de furia.

 

Qué dilema, perder la luna donde quedaron impresas tus huellas,

entregarse a una literatura que al nacer, hace daño.

 

Un día, que no existe, está a punto de asomar,

y al dormitar la tarde despertará su luz.

Quien navegue a la deriva volverá a quebrarse,

yacerá entre la nada sin saber

a qué mesa invitaremos a los sueños

si en breves momentos se tornan lampos.

 

Fraguo un camino para abrirles el dintel:

por ellos en sí,

por el cielo que persiguen,

por su incienso palmario.

 

Mi sonrisa gime a través de esas auroras sin nombre.

 

Reclinada en el momento partiré con la íntima incógnita,

cubriendo con un cálido velo mi perfume de mujer

antes de que las horas se queden inmóviles

y las carencias se vuelvan amalgama.

Antes de que la languidez me fecunde las entrañas:

sola, entre árboles y claveles,

desnuda al impulso de una mínima emoción.